La Mansión de McKamey, una casa que simula estar embrujada como parte de un espectáculo para sus visitantes, está recibiendo la crítica por parte de miles de personas que se sumaron a una iniciativa de cerrarla, pues acusan que, en lugar de ser una casa embrujada, es más bien una casa de tortura.

Hasta el momento, más de 80,000 personas han firmado la petición, subida a Change.org, de cerrar la mansión. 

La petición acusa que la Mansión de McKamey miente al describirse como una “extrema casa embrujada”, cuando “en realidad no es una casa embrujada, sino una cámara de tortura disfrazada.

Para lograr participar en la experiencia de la casa embrujada, el visitante debe de cumplir con requisitos que incluyen firmar una carta de exención de responsabilidades; ser mayor de 21 años (o de 18 a 20 con permiso de los padres); tener una carta de un médico que señale que se esté física y mentalmente sano; aprobar una verificación de antecedentes; prueba de que se cuente con un seguro médico; y pasar una prueba de drogas el día que se acceda a la mansión.

La página de internet describe a la Mckamey Manor como una “atracción extrema embrujada” y “reto de supervivencia al horror”.

Petición acusa que McKamey da pastillas para causar alucinaciones a visitantes

Además, los participantes tienen que ver un documental de dos horas donde muestran a las personas que han visitado el lugar.

La página también señala que la experiencia puede durar hasta diez horas, y agrega que “cada visitante será retado mental y fisicamente hasta que llegue cada uno a su punto de quiebre”.

La petición señala que el proceso complicado de la mansión tiene el objetivo de seleccionar a las personas más fáciles de manipular, pues, en palabras del mismo fundador, Russ McKamey, utiliza la hipnosis para hacer creer a las personas cosas que no son reales. La petición también acusa que McKamey contrata a empleados que le dan a los visitantes pastillas para causarles alucinaciones.

De acuerdo con el Washington PostMcKamey no dijo que partes de la petición eran verdaderas y cuáles falsas, pero dijo en que no es una cámara de tortura, y que tampoco hay nada ilegal ahí.

Sin embargo, la petición también agrega que ha habido personas que denuncian que sufrieron abuso sexual; también informan que ha habido reportes que acusan a McKamey de contratar a personas con un pasado violento.

La petición concluye que se trata únicamente de secuestro y tortura.

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