Un jurado de siete hombres y cinco mujeres fue seleccionado el viernes para el juicio de Harvey Weinstein por acusaciones de violación tras un arduo proceso de dos semanas, allanando el camino para que comiencen los alegatos iniciales la próxima semana.

Los elegidos eliminaron un desequilibrio de género que apenas horas antes motivó quejas de los fiscales de que la defensa estaba tratando deliberadamente de mantener a las mujeres fuera del panel.

“Están eliminando sistemáticamente una clase de personas de este jurado”, dijo la fiscal Joan Illuzzi-Orbon.

La defensa dijo que no estaba específicamente en contra de las mujeres jóvenes, pero que no quería jurados demasiado jóvenes como para entender el modo en que los hombres y las mujeres interactuaban a principios de la década de 1990.

“Esa fue una época diferente en Nueva York y en el planeta Tierra”, dijo el abogado de Weinstein, Arthur Aidala.

Weinstein, de 67 años, quien salió de la corte caminando sin prisa, no hizo declaraciones cuando periodistas le pidieron su opinión sobre el jurado. “¡Pregúntenle a Donna!”, dijo en referencia a su abogada Donna Rotunno.

Tres jurados suplentes — un hombre y dos mujeres — también fueron elegidos para el juicio y asumirán el puesto de cualquier miembro titular que no pueda permanecer a lo largo de las deliberaciones.

Weinstein, el exjefe del estudio detrás de películas ganadoras del Oscar como Pulp Fiction (“Tiempos violentos”) y Shakespeare in Love (“Shakespeare enamorado”), está acusado de violar a una mujer en un cuarto de un hotel en Manhattan en 2013 y de abusar sexualmente de otra en 2006. Ha dicho que todas sus relaciones han sido consensuales. De ser hallado culpable, podría ser sentenciado a cadena perpetua.

La lucha en torno al género de los jurados se produjo en medio de un proceso de selección que no fue para nada fácil.

El caso de Weinstein ha despertado una gran atención e impulsado al movimiento #MeToo mientras docenas de mujeres se han pronunciado los últimos dos años con denuncias de conducta sexual inapropiada. Eso ha dificultado la selección de un jurado justo e imparcial.

Todos los días por casi una semana, cada vez que el juez James Burke presentó a Weinstein ante un nuevo grupo de jurados potenciales y preguntó quiénes no podían ser imparciales, docenas levantaron la mano.

Los abogados de Weinstein han intentado, hasta ahora sin éxito, mudar el juicio afuera de Nueva York, argumentando que una ciudad donde las celebridades y las personas comunes a menudo se entrecruzan no podría darle a Weinstein un juicio justo.

Consciente de que la atención mediática y el peso que algunas personas están ejerciendo sobre el caso, Burke le advirtió a los posibles jurados: “Este juicio no es un referendo sobre el movimiento #MeToo”.

De más de 600 personas citadas como posibles jurados, algunas fueron descalificación al admitir que conocían a alguna de las muchas acusadoras de Weinstein, que habían tenido experiencias personales de abuso sexual o que leyeron el libro “Catch and Kill” de Ronan Farrow, uno de los primeros reporteros que sacó a la luz las acusaciones contra el productor de Hollywood.

Hubo otras como la supermodelo Gigi Hadid, llamada como jurado potencial, que dijo que había conocido al acusado. Un hombre dijo que no podría ser imparcial porque su esposa actuó en un programa que el estudio de Weinstein produjo. Una mujer dijo que tampoco podría serlo porque tenía una “amiga cercana que tuvo un encuentro con el acusado en su cuarto de hotel”.

Otro hombre fue eliminado de la lista al decir que no podría ser justo porque había visto a Weinstein muchas veces en Tribeca, el barrio en el bajo Manhattan donde se realiza un festival anual de cine. “En varias ocasiones lo he visto en el teléfono gritándole a alguien”, dijo sobre Weinstein.

Al final, el jurado incluye a la autora de una próxima novela sobre jóvenes mujeres que lidian con hombres mayores predatorios. La defensa argumentó en contra de su selección, pero Burke dijo que podía servir. La defensa entonces pidió que se declarara un juicio nulo por su inclusión en el jurado, pero su solicitud fue rechazada. Rotunno, la abogada de Weinstein, dijo que la mujer había mentido en su cuestionario, pero los fiscales señalaron que reveló en su planilla que era una novelista.

El hecho de que tanta gente entrevistada haya tenido experiencias relacionadas con Weinstein o sus acusadoras habla de la amplitud de su presunto abuso, así como de la naturaleza ubicua de la fama en Nueva York, donde las estrellas son a menudo vistas viajando en el tren subterráneo, haciendo compras y paseando a sus mascotas.

También hubo problemas como al menos un caso de lo que se conoce como “jurados encubiertos”: personas dispuestas a servir, especialmente en un caso prominente, con la esperanza de obtener un beneficio a cambio.

El jueves, Burke amenazó con acusar a un jurado potencial de desacato en el tribunal por preguntarle a sus seguidores en Twitter “cómo una persona podría hipotéticamente aprovechar servir en el jurado de un caso prominente para promover su nueva novela”.

Se espera que la presentación de alegatos iniciales comience el miércoles. El juicio podría durar unas seis semanas.

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