Uno a uno, más y más países reportan casos del nuevo coronavirus. Los gobiernos y médicos se esmeran en encontrar soluciones y la vida diaria en todo el mundo se altera de una forma no vista en épocas recientes.

[Entérate: OMS desmiente rumores y mitos sobre el coronavirus]

La propagación del virus está teniendo repercusiones en todo el mundo. A continuación, algunos de los desarrollos más recientes:

En busca de contactos

Desde Estados Unidos hasta Italia, Francia, Alemania, España y más allá, surgen casos en los que la fuente del contagio sigue siendo un misterio. Gente que no fue expuesta a través de viajes o por contacto con alguien previamente infectado dan positivo. Las autoridades de salud en estos lugares trabajan duro para encontrar la fuente original de infección al utilizar lo que se conoce como rastreo de los contactos, o para encontrar a todas las personas con quien estuvieron en contacto los enfermos.

Los mercados se desbordan

El presidente de Estados Unidos Donald Trump tuvo motivos para preocuparse mientras los precios de las acciones se desplomaban por los temores a la propagación global del virus. Y no sólo Trump: todas las ganancias acumuladas este año desaparecieron, y con creces. Ninguna región es inmune. Entre los principales perdedores del jueves estaban el promedio industrial Dow Jones y el S&P 500 de Estados Unidos, ambos con una pérdida de 4,4%, el índice FTSE 100 de Gran Bretaña, que cayó 3,5%, y Nikkei de Japón, que terminó 2% más abajo. Una pandemia que provoque barreras y restricciones tiene el potencial de alterar seriamente la economía global al afectar la confianza y frenar la actividad. Un temor más extendido en los mercados de valores podría perpetuar la recesión, y eso son malas noticias en un año electoral.

Temor a los peregrinos extranjeros

Arabia Saudí respondió a los temores prohibiendo a los peregrinos extranjeros visitar los santuarios más sagrados para el islam. Eso cambiará la cara del peregrinaje anual a La Meca y Medina, e interrumpirá los planes de millones de feligreses de todo el mundo que llegan al reino para orar juntos. La decisión ilustra lo tenso de la situación en el Golfo Pérsico y el Medio Oriente como resultado del aumento de muertes e infecciones en Irán. Con excepción de China, en donde surgió el virus a finales de 2019, Irán ahora es en donde más personas han fallecido por el virus.

Japón cierra escuelas

Japón tomó una decisión el jueves que sin duda hará que sus 12.8 millones de estudiantes festejen en secreto. El primer ministro, Shinzo Abe, dijo que quiere que todas las escuelas primarias, medias y secundarias permanezcan cerradas hasta las vacaciones de primavera a finales de marzo. Japón ahora tiene más de 900 casos, entre ellos cientos de un crucero en cuarentena.

Francia, Alemania, Mónaco y otros países cerca de Italia piden a los padres que no dejen a sus hijos ir a la escuela si han estado en algún lugar cerca de zonas afectadas por el brote del virus. Un motivo para las advertencias escolares: la creciente preocupación por el aumento de casos no rastreables del virus.

Fortificando fronteras

Para rastrear retroactivamente a cualquiera que haya podido estar expuesto a un individuo infectado, el gobierno alemán ha introducido tarjetas de desembarque en aeropuertos para los pasajeros que llegan de los países más afectados por el virus. El trámite comenzó con China, pero se ha extendido para incorporar a Corea del Sur, Irán, Japón e Italia. En otras partes, las autoridades batallan para mantener al virus lejos. Pakistán suspendió los vuelos hacia y desde el vecino Irán. Eslovaquia revisa automóviles que llegan de Austria y a todos en los vuelos hacia sus tres aeropuertos.

Chipre tiene un problema en particular: la isla mediterránea está dividida étnicamente, entre un Estado reconocido internacionalmente en el sur y un Estado turco chipriota autodeclarado en el norte. Las autoridades en el sur despliegan a policías y funcionarios de salud en la línea divisoria.

Costos económicos

Francia, como muchos países, ha pasado por años de recorte presupuestario en su alguna vez reconocido sistema de salud pública, y el virus está exponiendo la escasez de personal y equipo. Así que, cuando el presidente francés Emmanuel Macron visitó un hospital de París el jueves para alardear cómo su gobierno se preparaba para un brote, los empleados aprovecharon la ocasión para pedir dinero. “Estamos llegando al límite”, suplicó un neurólogo. “Danos los medios para hacer nuestro trabajo”.

En Estados Unidos, el gobierno de Trump y líderes del Congreso pugnan por conseguir dinero para mejorar la preparación contra el virus después de que les redujeran el presupuesto a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Trump propuso 2,500 millones de dólares. El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, quiere 8,500 millones de dólares.

Confianza en China

Ahora que más casos se reportan afuera de China y no dentro de ella, las autoridades chinas están impacientes por deshacerse del estigma del virus y las dudas sobre la forma en que manejaron la epidemia. “Tenemos la confianza, la capacidad y la certidumbre de ganar esta guerra contra la epidemia”, dijo el jueves el presidente Xi Jinping. Y el reconocido especialista en enfermedades respiratorias chino, Zhong Nanshan, predijo que el brote de China estaría “básicamente bajo control” para finales de abril. Dijo que las medidas tomadas por el gobierno y el trabajo de empleados médicos ayudaron a contener la propagación.

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