El exvicepresidente Joe Biden, el único aspirante a la nominación demócrata para las elecciones presidenciales de noviembre, durante un acto en Filadelfia, el 2 de junio de 2020. Imagen: Reuters

Joe Biden está a punto de asegurar formalmente la nominación del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales del 3 de noviembre tras ganar cientos de delegados más en las primarias del martes, que pusieron a prueba la capacidad de Estados Unidos para organizar unos comicios mientras sufre una pandemia y una oleada de disturbios.

Biden podría dejar zanjada su nominación en la próxima semana en las primarias de Virginia Occidental y Georgia.

El martes, votantes en todo el país se vieron obligados a sortear toques de queda, preocupaciones de salud y a las tropas de la Guardia, y en algunos casos esperaron en filas durante horas por el cierre de centros de votación, luego de que las autoridades electorales redujeron drásticamente el número de lugares para votar en persona para minimizar la propagación del coronavirus.

Biden y el presidente Donald Trump ganaron con facilidad sus respectivas primarias, que iban desde Maryland a Montana, incluyendo el estado más preciado de la noche: Pensilvania. Aunque casi con toda seguridad los dos políticos se medirán en las urnas en noviembre, las normas de sus partidos requieren que alcancen una mayoría de delegados en la larga temporada de primarias estatales.

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Trump es el candidato asegurado del Partido Republicano desde marzo

Pese a haber suspendido su campaña y respaldar el Biden, el nombre del senador de Vermont Bernie Sanders estaba en la boleta demócrata el martes. En la víspera de las primarias, el asesor Jeff Weaver animó a los progresistas a votar igualmente por él para ayudar a maximizar su influencia en la dirección del Partido Demócrata.

Las declaraciones sirvieron como recordatorio de que, aunque Biden no tenga rivales legítimos para la nominación, todavía debe convencer a los escépticos activistas del ala más a la izquierda de la formación, que temen que esté demasiado cerca de la política tradicional.

La unidad del partido quedó a un lado esta semana, sin embargo, superada por temas más preocupantes de salud y seguridad. El número de fallecidos por coronavirus superó los 100.000 en toda la nación, que reporta miles de nuevos contagios al día.

Al mismo tiempo, varia ciudades importantes, especialmente Washington, D.C. y Filadelfia, entre las que votaban el martes, tuvieron problemas para contener las protestas y los saqueos relacionados, que provocaron miles de detenciones.

Los partidos han tenido que adaptarse ya que algunos estados han optado un sistema que depende en gran medida del voto por correo. Uno de ellos fue Montana, donde los 56 condados decidieron emplear únicamente este sistema a pesar de las repetidas advertencias de Trump en su contra. Observadores de los derechos de los votantes presentes en varios estados el martes mostraron su preocupación por el acceso a las boletas por correo, la confusión sobre los plazos y la escasez de trabajadores electorales, lo que provocó largas filas.

Entre las regiones que celebraron primarias el martes estaban el distrito de Columbia, Indiana, Maryland, Montana, Nuevo México, Pensilvania, Rhode Island y Dakota del Sur.

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