El presidente Donald Trump recorre la empresa de construcción naval Fincantieri Marinette Marine, el jueves 25 de junio de 2020, en Marinette, Wisconsin. Imagen, AP.

El presidente Donald Trump minimizó el miércoles los señalamientos de que Rusia ofreció recompensas a los talibanes en Afganistán a cambio de matar soldados estadounidenses, asegurando que se trata de “noticias falsas” inventadas para “dañarnos a mí y al Partido Republicano”.

Los legisladores estadounidenses han estado exigiendo respuestas sobre las versiones, y los demócratas han acusado a Trump de someterse ante el presidente ruso Vladimir Putin a riesgo de la vida de las tropas norteamericanas.

Trump tuiteó el miércoles que no le habían informado sobre reportes de los servicios de inteligencia de que Rusia estaba ofreciendo las recompensas porque no había pruebas que corroboraran esos señalamientos. Las evaluaciones de inteligencia fueron reportadas por primera vez por The New York Times, luego confirmadas a The Associated Press por funcionarios de inteligencia estadounidenses y otros con conocimiento del asunto.

“La historia de la Recompensa Rusa es sólo otra historia inventada por Noticas Falsas, que se cuenta sólo para dañarnos a mí y al Partido Republicano”, tuiteó Trump. “La fuente secreta probablemente ni siquiera existe, al igual que la historia misma”.

El asesor de seguridad nacional del presidente, Robert O’Brien, dijo que la información de inteligencia no fue dada a conocer inicialmente al presidente porque no estaba verificada y porque no había consenso entre los servicios norteamericanos de inteligencia.

O’Brien insistió en que la CIA y el Pentágono sí trataron de verificar las versiones y que informaron a sus aliados internacionales, pero se hizo eco del reciente enfoque de la Casa Blanca, de no criticar a Rusia, sino a los filtradores del gobierno y a los medios de comunicación por hacer público el asunto.

Trump ha estado bajo presión de los legisladores federales para que aborde los reportes.

El líder de la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, y otros legisladores de su partido se reunieron con funcionarios de la Casa Blanca mientras Trump minimizaba las acusaciones. Los demócratas cuestionaron por qué Trump no habría sido informado antes y presionaron a los funcionarios de la Casa Blanca para que el presidente hiciera una declaración firme sobre el asunto.

El presidente de la Comisión de Inteligencia de la cámara baja, Adam Schiff, uno de los demócratas que asistió a la sesión informativa, dijo que era “inexplicable” por qué Trump no decía públicamente que estaba trabajando para llegar al fondo del problema y por qué no llamaba a Putin. Dijo que el argumento de Trump en su defensa, de que no había sido informado, era inexcusable.

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