La escena tras la explosión de gas en Baltimore, el 10 de agosto del 2020. Foto facilitada por el canal WJLA-TV via AP.

Una explosión de gas natural destruyó tres viviendas adyacentes en Baltimore el lunes, matando a una mujer y dejando a varias personas atrapadas bajo los escombros.

Por lo menos dos personas están hospitalizadas con heridas graves, informaron las autoridades.

Casi 40 bomberos descendieron sobre el lugar, donde las viviendas habían sido reducidas a añicos y proliferaban las pilas de escombros, vidrios rotos y desechos.

Dos de los ocupantes de las viviendas fueron llevados a hospitales gravemente heridos y una mujer fue pronunciada muerta en el lugar, informó vía Twitter el Departamento de Bomberos. El sindicato de los bomberos tuiteó que unidades especiales de rescate están hurgando entre los escombros en búsqueda de gente atrapada.

Kevin Matthews, un vecino de la zona, dijo al diario The Baltimore Sun que pudo escuchar a niños gritando “¡Ayúdennos! ¡Estamos atrapados!” y que al llegar los bomberos la gente se hizo a un lado para que puedan realizar la búsqueda.

La compañía de energía local, Baltimore Gas and Electric Co., recibió la primera llamada de los bomberos a las 9:54 a.m. y empezó a cortar el suministro de gas a los edificios de la zona, informó su vocera Linda Foy.

“Estamos en el lugar y cooperando con los bomberos para resguardar la zona”, manifestó la vocera, sin responder a preguntas de reporteros. “Una vez que se haya apagado el suministro de gas podremos inspeccionar a salvo el lugar, incluyendo los equipos de la compañía”.

Si bien no quedaba clara la causa de la explosión, el diario The Sun reportó el año pasado que las filtraciones de gas se habían hecho frecuentes en años recientes, con un promedio de más de veinte por día. La empresa, que se remonta a 1817, es la compañía de gas más antigua del país y muchas de sus tuberías tienen que ser reemplazadas, una tarea que según la corporación llevará dos décadas y costará cerca de 1.000 millones de dólares, reportó el diario.

Diane Glover, de 56 años y su padre de 77, Moses Glover, vive en la calle de enfrente y sintió a la casa estremecerse cuando ocurrió la explosión.

“Salté para ver qué había ocurrido. Miré por la ventana del baño y había los restos de una casa en el suelo, sonó como una bomba”, relató.

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