El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que esperará hasta el fin de semana para nominar a un reemplazo para la Corte Suprema tras la muerte de la ministra de justicia Ruth Bader Ginsburg el pasado viernes.

“Creo que será el viernes o el sábado y queremos mostrar nuestro respeto, parece que tendremos los servicios funerarios el jueves o viernes, según como comprendo, y creo que, con todo respeto, deberíamos esperar hasta que terminen los servicios por la ministra Ginsburg“, dijo Trump en el programa Fox & Friends.

Los demócratas ya protestaron y han denunciado la hipocresía de los republicanos por apresurarse a buscar un reemplazo para el tribunal tan cerca de las elecciones después de negarse a hacerlo para el presidente Barack Obama en 2016.

El inminente enfrentamiento por la vacante, cuándo llenarla y con quién, ha alterado la recta final de una carrera presidencial para una nación que ya se tambalea por la pandemia que ha matado a casi 200,000 personas, dejado a millones desempleados y aumentado las tensiones y la ira partidista. El candidato presidencial demócrata Joe Biden ha pedido a que se retrase la nominación, declarando que el próximo presidente debería elegir al nominado.

Ginsburg, de 87 años, murió el viernes de cáncer de páncreas metastásico.

Trump hace caso omiso de informes de Ginsburg

Trump minimizó los informes de que Ginsburg le dijo a su nieta que ella deseaba que el juez de reemplazo se nominara después de la toma de posesión del nuevo presidente. Trump dijo que pensaba que sus enemigos políticos demócratas estaban detrás de esos informes, incluido el congresista Adam Schiff, quien encabezó el proceso de juicio político contra Trump en la Cámara de Representantes; la presidenta de esta cámara, Nancy Pelosi, y el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Anunciar a un candidato el viernes o sábado dejaría menos de 40 días para que el Senado realice una votación de confirmación antes de las elecciones. Ningún nominado ha ganado la confirmación tan rápidamente desde que Sandra Day O’Connor se convirtió en la primera mujer en servir en la Corte Suprema en 1981 poco más de un mes después de que la nominara el presidente Ronald Reagan.

Trump confirmó el lunes que entre sus opciones se encuentran Amy Coney Barrett y Barbara Lagoa, ambas jueces de cortes de apelaciones que él nombró. Barrett, de Indiana, es favorita entre los conservadores y muchos ven a Lagoa como una ventaja entre el electorado por ser hispana y provenir de Florida, un importante campo de batalla electoral.

El presidente también indicó que Allison Jones Rushing, una jueza de apelaciones de 38 años de Carolina del Norte, también está en la lista corta. Prometió nominar a una mujer para el tribunal superior y agregó que prefiere a alguien más joven que pueda estar en el máximo tribunal durante cuatro o cinco décadas.

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