El récord diario de contagios de coronavirus en Alemania, República Checa e Italia se sumó el jueves a los temores de que Europa se esté quedando sin opciones para controlar su último brote. Francia ha decretado un toque de queda a las 21:00 horas en muchas de sus principales ciudades mientras los gobiernos de todo el continente toman medidas cada vez más estrictas.

Las nuevas infecciones han aumentado en toda Europa en las últimas semanas coincidiendo con la llegada del otoño, lo que ha llevado a las autoridades de muchos lugares a volver a imponer las restricciones que habían aliviado en verano. República Checa, Bélgica, Holanda, España, Francia y Gran Bretaña son algunos de los países que causan una especial preocupación.

Aunque Alemania, la nación más poblada de la Unión Europea, sigue comparativamente bien, las alarmas han comenzado a sonar también alli. El centro de nacional de control de enfermedades confirmó el jueves 6.638 nuevos casos en las últimas 24 horas, superando el récord anterior de cerca de 6.300 alcanzado en marzo, aunque el número de pruebas de detección que se realizan en el país de 83 millones de habitantes ha aumentado mucho desde entonces.

La canciller, Angela Merkel, y los 16 gobernadores estatales acordaron el miércoles en la noche endurecer las normas sobre el uso de mascarillas, adelantaron la hora de cierre de los bares y limitaron el tamaño de las reuniones en lugares con altas tasas de contagio. Merkel, quien hizo hincapié en la importancia de mantener los esfuerzos de rastreo de contactos, dijo que “debemos frenar este incremento exponencial, cuanto antes mejor”.

Lothar Wieler, director del Instituto Robert Koch, el centro de control de enfermedades alemán, apuntó que “todavía podemos reprimir la propagación, el crecimiento exponencial” del virus. Pero las autoridades dejaron claro que se necesitarían más esfuerzos.

“Creo que las decisiones de ayer son un paso importante, pero probablemente no serán suficientes”, dijo Helge Braun, ministro de la Cancillería, en declaraciones a la televisora ARD. “Así que ahora depende de la población que no solo miremos ‘lo que se me permite hacer ahora’, sino que básicamente debemos hacer más y ser más cautos de lo que los gobernadores decidieron ayer”.

Merkel destacó que los países vecinos están teniendo que tomar “medidas muy drásticas”.

Holanda cerró bares y restaurantes esta semana, y República Checa e Irlanda del Norte hicieron lo mismo con las escuelas. El Ministerio de Salud checo dijo que el país, con más de 10 millones de habitantes, confirmó 9.544 nuevos casos el miércoles, 900 más que su anterior récord, alcanzado hace menos de una semana. El gobierno dijo que los hospitales podrían alcanzar su máxima capacidad a finales de octubre.

Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció el miércoles en la noche que 18 millones de residentes en nueve regiones, incluyendo París, tendrán que respetar un toque de queda a las 21:00 horas desde este sábado hasta el 1 de diciembre.

“No iremos a restaurantes después de las 21:00 horas. No veremos a amigos. No celebraremos, porque así es como se transmite el virus”, dijo Macron.

Los dueños de restaurantes, cines y teatros de París están molestos por las nuevas restricciones, que acaban de facto toda la actividad nocturna. El endurecimiento de las restricciones en el norte de Inglaterra y en Irlanda del Norte han provocado un sentimiento similar en los propietarios de negocios allí. Pero las autoridades sanitarias del continente están instando a la población a obedecer las nuevas restricciones.

Una de las principales universidades de Bélgica dijo que impartirá clases online siempre que sea posible. La Universidad de Gante señaló que la medida comenzará a aplicarse el 26 de octubre, y la Universidad Libre de Bruselas apuntó que ya ha preparado a su personal y sus instalaciones para hacer lo mismo si fuese necesario.

Italia, que por el momento se ha librado de lo peor de la segunda ola, registró el miércoles su mayor incremento de infecciones desde el inicio de la pandemia. Se confirmaron 7.332 nuevos casos de COVID-19 en medio de un rebrote que amenaza con doblegar el sistema de rastreo de contactos y superando un récord alcanzado a finales de marzo.

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