La secretaria de Seguridad Nacional le ordenó a los agentes fronterizos impedir que los solicitantes de asilo ingresaran a territorio estadounidense en los cruces con México en 2018, contradiciendo las declaraciones públicas de la época de que eran bienvenidos a hacerlo, según un informe de supervisión gubernamental publicado el viernes.

El inspector general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) también halló que las personas que intentaban pedir asilo en cuatro cruces fronterizos oficiales eran enviadas a México antes de tener una oportunidad de solicitar protección, lo que contraviene la ley migratoria estadounidense. El encargado de la supervisión interna dijo que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus iniciales en inglés) tenía espacio libre para detenciones en dos cruces fronterizos que podía haberse usado para procesar a los solicitantes de asilo.

El informe de 37 páginas presenta un panorama que contrasta fuertemente con versiones previas de cómo se implementó hace dos años la práctica de hacer que la gente aguardara en México ante el incremento sin precedentes en el número de personas que solicitaba asilo, muchas de ellas familias centroamericanas. Las autoridades estadounidenses han dicho repetidas veces que la única razón para hacer que la gente aguardara en México era por las limitaciones para procesar las solicitudes.

La práctica —una de muchas medidas que el presidente Donald Trump ha implementado para limitar el otorgamiento de asilo— no se ha aplicado desde marzo, cuando el gobierno suspendió temporalmente el asilo en su totalidad bajo el argumento de que, debido a la pandemia de coronavirus, invocaba poderes especiales para hacerlo, amparado en una ley de salud pública.

Kirstjen Nielsen, quien como titular del DHS en 2018 estaba haciendo frente a una crisis por la decisión del gobierno de separar a las familias en la frontera, exhortó repetidas veces a los solicitantes de asilo a dirigirse a los puertos de ingreso oficiales, en lugar de intentar entrar ilegalmente al país fuera de ellos. En esa época, la CBP estaba rechazando a la gente en dichos cruces oficiales, aunque Nielsen discrepó de los reportes al respecto.

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Chad Wolf, su jefe de despacho y ahora secretario interino de Seguridad Nacional, actuó ante la solicitud de Nielsen el 24 de mayo de 2018 de preguntarle a la CBP cuántos solicitantes de asilo probablemente serían rechazados cada día si la agencia limitara el procesamiento de peticiones en la frontera, una práctica conocida como “dosificación”. Se le dijo a Nielsen que era posible denegarle el acceso a 650 personas al día si se asignaba a 200 agentes a esa labor.

El 5 de junio, Nielsen firmó una orden en la que implementaba el plan, señala el informe.

Aunque “los líderes del DHS exhortaron a los solicitantes de asilo a presentarse en los puertos de entrada, la agencia tomó medidas deliberadas para limitar el número de extranjeros indocumentados que podían ser procesados cada día en los puertos de ingreso terrestres en la frontera suroccidental”, añade el texto.

El DHS no respondió de momento a una solicitud de comentarios ni a una pregunta sobre cómo contactar a Nielsen, que fue despedida el año pasado en una amplia purga de altos funcionarios del departamento. La CBP refirió a la AP a sus respuestas escritas que aparecen en el informe.

El inspector general dice que la CBP, sin dar aviso al público, dejó de procesar los casos de solicitantes de asilo en siete de 24 cruces en la frontera sur, todos ellos en oficinas de campo en San Diego y Laredo, Texas. Agentes en el cruce de Tecate, California, cuestionaron la legalidad de la orden y se negaron a participar.

La CBP, en su respuesta escrita a las recomendaciones, rechazó la propuesta del inspector general de reanudar el procesamiento en esos siete cruces fronterizos o de anunciar públicamente que no lo hará.

Agentes en cuatro cruces en la frontera — tres en la oficina de campo de San Diego y uno en Nogales, Arizona — rechazaron a solicitantes de asilo que ya estaban en territorio estadounidense pero aún no habían aprobado la inspección. El inspector general dijo que dicha práctica era incongruente con la ley de Estados Unidos y con las políticas del DHS.

El inspector general también disputó la afirmación de la CBP de que su capacidad de procesamiento estaba al tope, diciendo que en visitas a cruces en Nogales y San Luis en Arizona fue posible constatar que no era así. El puerto de San Luis tenía capacidad para 48 detenidos pero sólo había cinco.

La CBP dijo que los hallazgos del inspector general acerca de la capacidad reflejan “un malentendido fundamental”. Dijo, por ejemplo, que no puede mezclar a hombres con un niño sin acompañante.

El candidato presidencial demócrata Joe Biden dice en su sitio web que la dosificación es una “política desastrosa”.

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