Pedro Infante, quien había aparecido un sinnúmero de veces frente a los televisores de millones de mexicanos, no pudo ser visto el día de su muerte mientras aún se mantenía en la cúspide su carrera, identificado como uno de los galanes de la Época de Oro del cine mexicano.

El 15 de abril de 1957, cuatro años después de que Infante mismo fue a presenciar la llegada de los restos repatriados de su amigo Jorge Negrete, abordó un avión Consolidated B-24 Liberator en el aeropuerto de Mérida.

Infante, aficionado a la aviación, tenía tras de sí casi una tres mil horas de vuelo. En esos viajes, el actor y cantante mexicano ya había sufrido dos accidentes.

Uno de ellos le dejó una cicatriz en la barbilla debido a que chocó contra un campo de maíz en la ciudad Guasave, Sinaloa.

El segundo accidente lo tuvo en Michoacán, el cual le provocó que se sometiera a una cirugía para colocarle una placa de titanio en el cráneo.

Ve también: Dos tipos de cuidado: La única vez que el cine junto a Jorge Negrete y Pedro Infante

No obstante, estos accidentes no le mermaron su gusto por la aviación.

“Yo nací para ser aviador. Debe ser hermoso morir como los pájaros, con las alas abiertas”, le dijo a su esposa María Luisa León. Tal declaración resultó ser profética para el ídolo mexicano.

El 15 de abril de 1957, Pedro Infante abordó el vuelo junto con Víctor Manuel Vidal Lorca, el piloto, y Marciano Bautista, el mecánico.

Tan sólo habían pasado unos minutos del despegue, entre las 7:30 y 8:00 am. Cuando la aeronave había alcanzado una altura de aproximadamente 20 metros de altura, se desplomó en el patio de una casa en Mérida.

Los testigos de la tragedia fueron una mujer que lavaba ropa junto con su hijo.

En el siniestro, Pedro Infante, de 39 años y nacido en Mazatlán, Sinaloa, el 18 de noviembre, falleció.

Entérate: Mitos sobre la muerte de Pedro Infante

Su cuerpo no fue mostrado al público por la gravedad de las heridas que lo dejaron desfigurado y calcinado, lo cual levantó las sospechas de que quizás el actor aún sigue vivo, como ha sucedido con otras leyendas cuyos restos no han sido mostrados al público.

Su muerte dio inicio a una jornada de tristeza nacional. De acuerdo con medios, su sepelio provocó desmayos y crisis nerviosas en los asistentes.

El ídolo de México murió tras una carrera increíblemente prolífica. En menos de dos décadas, Pedro Infante Cruz filmó más de 60 películas, cumpliendo un sueño de cuento de hadas, que, según su amigo Carlos Franco Sodja, nunca pensó lograr.

“Yo nunca me veré en películas. Eso queda para los bonitos, para los elegantes y ricos, para los guapos y famosos, no para mí, que soy un pobre diablo, un cancionerito gacho… para mí eso del cine es como un cuento de hadas, como visitar el país de las maravillas o el mismo cielo”, contó Franco Sodja.

Este 18 de noviembre Pedro Infante celebraría su cumpleaños número 103.

Entérate:

Jorge Negrete, Charro Cantor y líder sindicalista

El día en que murió Jorge Negrete

- Advertisement -