A medida que el coronavirus se extiende fuera de control a lo largo y ancho de Estados Unidos, la principal agencia de salud pública de la nación exhortó el jueves a los estadounidenses a no viajar para Thsnksgiving y a no pasar la festividad con personas que vivan fuera de su hogar.

Fue una de las recomendaciones más duras que ha emitido el gobierno hasta ahora en torno a limitar las reuniones tradicionales para combatir el brote.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) emitieron las recomendaciones justo una semana antes de Thanksgiving, en momentos en los que las infecciones confirmadas, hospitalizaciones y muertes a causa del virus se disparan considerablemente en todo el país. En muchas zonas, el sistema de atención médica está al borde del colapso por una combinación de pacientes enfermos que llenan las camas y trabajadores médicos que están enfermando.

La doctora Erin Sauber-Schatz, de los CDC, mencionó los más de 1 millón de casos nuevos en Estados Unidos durante la última semana como la razón para emitir las nuevas directrices.

“La forma más segura para celebrar el Día de Acción de Gracias este año es en casa con la gente que vive allí”, señaló.

Si las familias deciden incluir a los estudiantes que regresen a casa de las universidades, a miembros del ejército o a otras personas para que disfruten del pavo y el relleno, los CDC recomiendan que los anfitriones tomen medidas de precaución adicionales como que: Las reuniones se realicen en exteriores en la medida de lo posible, que las personas mantengan un distanciamiento de 1,8 metros (6 pies) entre ellos y porten mascarillas, y que una sola persona sirva los alimentos.

Que los estadounidenses hagan caso de las recomendaciones es otra cuestión. El mortal retorno del virus se ha atribuido en parte a la fatiga provocada por la pandemia, o a que la gente ya esté harta de portar mascarillas y otras medidas. Los repuntes registrados durante el verano ocurrieron luego del Día de los Caídos en Guerras y del Día de la Independencia, pese a las advertencias de las autoridades de sanidad.

Estados Unidos ha registrado más de 11 millones de casos de coronavirus y más de 250.000 decesos. Los científicos de los CDC creen que alrededor del 40% de la gente que contrae el virus no desarrolla síntomas, pero aún puede propagar la enfermedad.

Thanksgiving en época de COVID-19

Mantener el ritmo con casos no relacionados a COVID-19

Los hospitales atraviesan problemas para mantenerse al día con los casos que no están relacionados al COVID-19, que van desde fracturas hasta infartos, en estados en que las infecciones del virus están copando los recursos.

En Kansas, los hospitales de zonas rurales tienen problemas para trasladar a los pacientes a hospitales más grandes para que reciban cuidados avanzados.

“Ya sea una neumonía regular o apendicitis o una fractura que requiera cirugía, tienen una cantidad limitada de camas en sus instalaciones y no están recibiendo muchos de estos casos de rutina”, comentó Perry Desbien, enfermera que trabaja en la localidad de Smith Center y en otras comunidades rurales. “Están diciendo: ‘Envíenlos a casa. Que les den seguimiento en la oficina. A menos de que sea de vida o muerte, tampoco queremos verlos”.

Hace unas semanas, el Sistema de Salud de Mayo Clinic en Wisconsin anunció la suspensión de todos los procedimientos electivos programados.

Por su parte, el gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, apuntó que debido a que los pacientes con COVID-19 ocupan una cuarta parte de las camas de hospital en el estado, hay menos recursos para pacientes con infartos, mujeres embarazadas o personas con cáncer.

“Cuando dejamos que nuestros hospitales se vean rebasados o incluso estén cerca de estarlo, todos sufrimos”, dijo Pritzker.

Trabajadores médicos enfermos

El Sistema de Salud de Mayo Clinic, una red de hospitales y clínicas en la región centro norte del país operada por la reconocida a nivel mundial Mayo Clinic, reportó que 905 miembros del personal han sido diagnosticados con COVID-19 en las últimas dos semanas.

La doctora Amy Williams, decano ejecutiva de la Mayo Clinic Practice, dijo que la mayoría estuvo expuesta en la comunidad y no en el trabajo.

“Eso muestra cuán generalizada es la propagación en nuestras comunidades y lo fácil que es contraer COVID-19 en las comunidades de la región centro norte”, comentó.

En Kansas, 150 empleados y médicos en un hospital de Topeka tuvieron casos activos de coronavirus o fueron colocados en aislamiento o en licencia administrativa debido a que tuvieron contacto con alguien infectado. Y el hospital de la Universidad de Kansas en Kansas City no contaba con 187 trabajadores, incluidos médicos, personal de enfermería y de apoyo, luego de que dieron positivo al virus. Unos 200 más no estaban activos debido a que esperaban los resultados de sus pruebas diagnósticas.

Tasa de casos positivos

La tasa de casos confirmados de coronavirus —que es el porcentaje de pruebas que arrojan resultados positivos a la enfermedad— ha tenido un papel más importante en la respuesta del país a la crisis en los últimos días.

La ciudad de Nueva York suspendió las clases presenciales en el sistema escolar más grande de la nación esta semana luego de que la tasa de resultados positivos superó el 3%. Eso causó molestia entre las familias que creen que es un estándar demasiado estricto y cuestionan la razón por la que los bares y restaurantes pueden permanecer abiertos.

La tasa de casos confirmados ha aumentado a niveles récord en todo el país. Los índices de Dakota del Sur, Iowa y Wyoming están por encima del 50% y el promedio nacional actualmente es del 10%.

Los expertos de salud advirtieron que hay deficiencias en los datos de casos positivos debido a que los estados calculan la tasa de manera distinta. Pero señalaron que la tendencia en general no está en disputa, e indica una propagación severa y, en muchos lugares, una cantidad insuficiente de pruebas.

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