Un empate en cancha ajena y con un hombre menos luce como un resultado positivo para León. Pero estos Pumas han solventado desafíos mucho mayores al que asoma en la vuelta.

El delantero argentino Emanuel Gigliotti anotó a un minuto de la conclusión y León rescató con las uñas un empate de 1-1 en la cancha de Pumas el jueves, por la ida de la final del torneo Apertura mexicano.

Los locales se adelantaron a los 71 con un cabezazo del paraguayo Carlos González y se ilusionaban ya con llegar en ventaja al encuentro de vuelta, cuando el “Puma” Gigliotti decretó la igualdad a los 89.

“Nos deja un sabor amargo porque debimos habernos ido con el 1-0 para irnos ganando, pero nos equivocamos y un rival como este te hace el gol”, dijo el entrenador argentino de Pumas, Andrés Lillini. “El sabor es amargo, pero bueno, somos un equipo es que si por algo se caracteriza es en no darse por vencido y ahora vamos a ir allá a tratar de ganar”.

Pumas, que no es monarca desde el Clausura 2011, busca su octavo campeonato de liga con lo que empataría a Cruz Azul en el cuarto puesto entre los clubes más laureados del país.

León, que terminó el partido con 10 jugadores por la expulsión de Jaine Barreiro a los 81, también va por su octava corona, primera desde el Clausura 2014.

“Fue un partido disputado, con dos planteamientos tácticos diferentes, con cada uno intentando poner las condiciones, fue muy estratégico y ninguno pudo imponer condiciones”, dijo el entrenador de León, Ignacio Ambriz. “Al final el empate es justo, nosotros más con 10 hombres”.

Para la vuelta en la ciudad central de León no cuentan ni la posición en la tabla ni los tantos de visitante como criterio para desempatar. En caso de empate en el global serán necesarios los tiempos extra y si se mantiene la igualdad se irá a los penales.

“Tenemos que hacer gran partido en casa, proponiendo a sacar la localía donde no hemos perdido ahí en casa”, agregó Ambriz. “Quedan 90 minutos para lograr ese resultado favorable que tanto hemos buscado durante dos años”.

La Fiera busca ser apenas el quinto equipo desde que se instalaron los torneos cortos en coronarse luego de ser el mejor en el torneo regular. León dilapidó ya una oportunidad de unirse a ese grupo apenas en el Clausura del año pasado, cuando perdió la final con Tigres.

Pero Pumas, con un plantel modesto, se ha negado a claudicar todo el torneo y está motivado luego de remontar una desventaja de cuatro goles para eliminar a Cruz Azul en semifinales.

Inspirado por el milagro del domingo pasado, Pumas salió decidido a buscar el triunfo y se propuso quitarle la posesión de la pelota a un León acostumbrado a tenerla.

Los universitarios dieron un primer aviso en los primeros cinco minutos con un intento del paraguayo Juan Iturbe que se fue por encima del arco.

León poco a poco se sacudió el dominio local y estuvo cerca de ponerse al frente a los 27, con un intento de Luis Montes, desviado con apuros por el portero Julio González.

Pumas tuvo su mejor llegada en la primera parte a los 45 con un disparo de Iturbe que fue rechazado con apuros por el arquero Rodolfo Cota.

En el segundo tiempo los universitarios volvieron a tocar a puerta a los 61 con un disparo rasante de Juan Pablo Vigón que se fue desviado.

Pumas se puso al frente cuando Vigón robó una pelota en la salida de León. Se la dio a Carlos Gutiérrez, quien mandó un centro por derecha hacia el área, donde González conectó potente de cabeza para dejar sin oportunidad a Cota.

León se complicó la vida a los 81, cuando el colombiano Barreiro fue expulsado por una doble tarjeta amarilla luego de cometer una falta en el medio del campo.

La Fiera niveló cuando Montes mandó un pase en profundidad por la banda izquierda para José Ramírez, quien controló la pelota y esperó el movimiento de Gigliotti dentro del área para asistirlo. El argentino convirtió con un tiro rasante lejos del alcance de González.

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