martes, septiembre 28, 2021

¿Por qué las mujeres continúan siendo fuertemente juzgadas por tener sexo casual?

Investigaciones sociológicas y psicológicas se realizaron para determinar por qué las mujeres son esterotipadas con tener baja autoestima si tiene sexo casual, mientras que en los hombres no existe siquiera esa asociación.

Escrito para The Conversation por Jaimie Arona Krems, Oklahoma State University, y Michael Varnum, Arizona State University. Traducido por Diego Torres Rodríguez.

F. Scott Fitzgerald describió a la furiosa década de los veinte (Roaring Twenties) – que ocurrió en los talones de la epidemia de gripe de 1918 – “la orgía más cara de la historia”.

Ahora, mientras más y más estadounidenses son vacunados, algunos están diciendo que toda la energía sexual almacenada durante el pasado año será desatada, con el sociólogo de Yale Nicholas Christakis que predijo un verano marcado por un auge en “licencias sexuales”.

Sin embargo, las mujeres podrían enfrentar críticas por explorar su sexualidad posvacuna. En un nuevo estudio, encontramos que las mujeres – pero no los hombres – continúan siendo percibidas de manera negativa por tener sexo casual.

Este estereotipo persiste incluso cuando el sexo casual se ha comenzado a normalizar cada vez más y la equidad de género ha crecido en Estados Unidos y gran parte del mundo occidental.

Específicamente, tanto hombres como mujeres asumen que una mujer que tiene sexo casual debe tener una baja autoestima.

Pero esa percepción no está basada en la realidad. Entonces, ¿qué será aquello que está dirigiendo este estereotipo infundado?

Una creencia que atraviesa divisiones religiosas y políticas

Aunque la idea de que el comportamiento sexual de una mujer está vinculado con la baja estima es un lugar común en las películas, la televisión y en sitios sobre consejos sobre relaciones, documentamos qué tan atrincherado es este estereotipo a lo largo de seis experimentos publicados en Psychological Science.

En un experimento, preguntamos a estadounidenses que estimaran la correlación entre el comportamiento sexual de las personas y su autoestima. Describimos a esas personas como un hombre, mujer o simplemente persona, sin dar más información sobre el género. Después describimos a ese hombre, mujer o persona como que estaba teniendo mucho sexo casual, los presentamos como ser un monógamo serial o no dimos ninguna información sobre su comportamiento sexual.

Encontramos que los estadounidenses tendían a asociar la monogamia con alta autoestima, especialmente en las mujeres. Más sorprendente, asociaron el sexo casual con baja autoestima, pero solo para las mujeres.

Esta creencia estaba sorpresivamente difundida, y en todos nuestros estudios encontramos que tanto hombres como mujeres la tenían.

Nos preguntamos: ¿Este estereotipo era producto de creencias sexistas? ¿Podría ser causado por la ideología política o religión de los participantes?

Pero una y otra vez, vimos que este estereotipo trascendía una variedad de marcadores, incluido el alcance al que alguien mantenía sus creencias sexistas, sus posturas políticas y su religiosidad.

¿Y si una mujer dice que quiere sexo casual?

Sin embargo, las personas podrían creer que una mujer no quiere sexo casual en primer lugar. Por ejemplo, la gente podría asumir que las mujeres tienen sexo casual solo porque están intentando y fracasando en atraer una relación de larga duración. De hecho, tales creencias parecen influir el estereotipo sobre la autoestima de las mujeres.

Específicamente, entre más creían los estadounidenses que las mujeres no quieren de hecho sexo casual, más tendían en asociar el sexo casual de las mujeres con baja autoestima.

Este hallazgo inspiró otro experimento. Nos preguntamos que pasaría si le decimos a los participantes que la mujer estaba de hecho perfectamente feliz con su estilo de vida con sexo casual. ¿Eso cambiaría sus creencias?

Pero ni siquiera este factor pareció detenerlos de estereotipar. Los participantes todavía veían a estas mujeres como personas con baja autoestima. Incluso percibían a una mujer descrita como una persona que tenía sexo monógamo – pero que estaba profundamente insatisfecha con su vida sexual monógama – como alguien con alta autoestima.

Aquí viene lo bueno: Entre los participantes – los mismos que habían mostrado este estereotipo -, encontramos prácticamente ninguna asociación entre su autoestima y su propio comportamiento sexual.

Estos descubrimientos son similares a los del psicólogo David Schmitt, que dirigió una encuesta a más de 16,000 participantes de todo el mundo, y también encontró poca asociación entre autoestima y sexo casual.

Y en nuestro estudio, eran los hombres quienes reportaron tener más sexo casual quienes tendían a tener un poco de baja autoestima.

¿Nuestros cerebros de la Edad de Piedra tienen un rol?

Entonces, ¿Por qué las personas tienen esa suposición negativa sobre las mujeres que tienen sexo casual – especialmente si no tiene lógica? La respuesta corta es que actualmente no lo sabemos, y las asociaciones entre sexo y autoestima en el mundo real son complejas.

Algunas personas se podrían preguntar si los medios de comunicación tienen la culpa. Es verdad que las mujeres que tienen sexo casual son, a veces, presentadas como deficientes de alguna manera. Pero esto no da toda la historia. Incluso si los medios populares perpetúan este estereotipo, aún no explica por qué la gente se sentiría atraída a presentar a las mujeres de esta manera en primer lugar.

Otra posible explicación es que este estereotipo se extiende desde la biología reproductiva, en la que los hombres tienen históricamente más que ganar de sexo casual que las mujeres, quienes – debido al riegos de quedar embarazadas – tienen que cargar con costos más grandes, en promedio, que los hombres.

No obstante, hoy, nuevas tecnologías, como anticonceptivos y aborto seguro y legal, le permite a las mujeres tener sexo casual sin ser obligadas a cargar con algunos de esos costos no deseados. Quizás, entonces, nuestros cerebros de la Edad de Piedra no nos han alcanzado.

Cualquiera sea el origen de este estereotipo, es probable que promueva prejuicio y discriminación hoy. Por ejemplo, la gente que es percibida con tener baja autoestima es menos probable que sea invitada a citas o ser elegida para sostener cargos políticas.  

Este estereotipo también podría haber sido usado para un aparentemente consejo con buena intención – pero finalmente equivocada – hacia las niñas y mujeres sobre su comportamiento sexual. Hay una industria de cabaña construida alrededor de decirles a las mujeres qué tipo de sexo no deben de tener. (Buscando libros sobre “consejos de amistad” en Amazon tiene menos de 40 resultados, pero buscando por “consejos para citas” arrojó más de 2,000).

En la sociedad occidental, las mujeres son rara vez menospreciadas por romper los techos de cristal para volverse líderes, profesoras, jefas ejecutivas y astronautas.

Entonces ¿por qué continúan siendo denigradas mientras se convierten cada vez más abiertas y dispuestas a irse a la cama con otros según su propio capricho, su propio acuerdo?

El artículo fue publicado originalmente en The Conversation.

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