miércoles, septiembre 22, 2021

Ellos aman estudiar, no importa que sea frente a un basurero

  • Una fundación les dio la oportunidad de tener educación e instaló una escuela al aire libre que les permite tomar clases de distintos grados.

En Chimalhuacán, Estado de México, una fundación contribuye a combatir el rezago educativo y estos niños aman estudiar, no importa que sea frente a un basurero.

Esta escuela no tiene muros ni puertas, aunque tiene como fondo el basurero y ayuda a casi 170 niños de Chimalhuacán y Nezahualcóyotl.

El profe Miguel hace un recorrido de 30 minutos rumbo a Escalerilla, entre calles estrechas y atestadas de basura hasta llegar al corazón de uno de los tiraderos más grandes de la zona metropolitana del Valle de México.

En esta localidad no hay un jardín de niños o preescolar, en ocasiones, el padre de familia tiene que decidir entre darle a los hijos de comer o llevarlo a la escuela y si se habla cinco mil familias, no hay forma de que todos los niños tengan la posibilidad de estar cerca de la escuela.

El traslado para llegar a estudiar es largo, son de 40 minutos a una hora lo que recorren los niños. Hay niños y jóvenes que se dedican a trabajar presentes.

En Chimalhuacán, la escuela está al lado del tiradero, literal, pero es la única forma en la que más de 70 niños han logrado quedarse activos y con una educación.

Los escolares se separan en distintas edades y mesas. Los papás de familia se turnan y apoyan a los profesores. La fundación les ofrece material para estudiar y dos maestros se distribuyen en el proceso de aprendizaje. 

Estos pequeños ofrecen la más conmovedora imagen. Son niños que sonríen, niños que aprenden gracias a la posibilidad de una organización civil que decidió no tenían que existir los límites para ellos.

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